Posiblemente este trailer me hubiese pasado desapercibido si el juego tuviese otro nombre: el survival horror no es un género que me emocione, ni mucho menos, pero el caso es que el padre del género sí que me produjo, en su momento, una impresión imborrable. Fue un juego que me pasé entero en maratonianas sesiones nocturnas, un juego que, sin tarjeta de sonido ni nada, con el humilde PC Speaker (reproducía sonidos digitalizados como puertas chirriantes y golpes de orquesta a través de él, el jodío), y aunque suene risible viendo la tecnología empleada, me hizo cagarme de miedo. Hablo, como no puede ser de otra manera, del Alone in the Dark. Una aventura de inspiración Lovecraftiana en la que un detective (podías jugar con un hombre -Edward Carnby- o con una mujer -Emily Carnby-) se enfrentaba a la clásica mansión abandonaba -Derceto- recién heredada tras la misteriosa muerte del tío y al secreto de las horribles fuerzas que lo poseían.
¿Y a qué viene este post? Pues porque hace poco David llamó mi atención sobre el trailer de la última entrega de la saga (la quinta) y quiero poner aquí ambos juegos -en cómodo formato video- y que ellos hablen por si mismos. 16 años separan estas imágenes. Y luego me preguntan por qué me apasiona este sector.
No, este post no va de rollos sociales, sino de dar un poco de movimiento a un viral reciente que, por referencias, va de la industria (de la del videojuego). Acaba de salir a la luz y ahora empezará la rumorología, los comentarios y las especulaciones. Eso está bien, teniendo en cuenta que cualquier nueva iniciativa dentro del sector siempre es útil y le aporta variedad y más interés. El teaser trailer abre más incógnitas que las que responde (bueno, es que no responde a ninguna) y da cierta idea de las vibraciones de este nuevo proyecto. Poco se puede hacer por ahora, más que hablar de ello… Que es al fin y al cabo la razón de ser de los virales.
Aunque fuí, en su momento, un asiduo visitante de salones de máquinas recreativas (prefiero el nombre de arcades) y habitual en las ‘máquinas’ de los bares de mi barrio, la verdad es que Street Fighter 2 nunca fue santo de mi devoción. Sé reconocerle, sin embargo, su caracter icónico y la gran relevancia que tuvo como máximo exponente de un género, el Beat’em’up, por no hablar de la serie de memes que ha introducido en la cultura colectiva. Por eso, también, me ha parecido muy interesante el video sobre el nuevo Street Fighter IV.
Y no me ha parecido interesante porque me apetezca jugarlo especialmente (en cuanto a beat’em’ups sólo me he enganché, levemente al Mortal Kombat original y al Tekken 3, que jugaba en Bleem), pero sin duda el ejercicio de tributo al original es elocuente: Se ha conseguido, por lo menos a primera vista, el improbable logro de plasmar en las next gen, sin que tenga ninguna apariciencia de desfasado, la estética y el feeling del original.
Pero dicen que una imagen vale más que mil palabras y un video son 25 imágenes por segundo, así que lo mejor es que hable por si mismo.