To boldly go
fconde | 7 Octubre, 2008Siendo desde pequeñín un friki de lo espacial (entre otras muchas cosas, claro), no puedo dejar de estar emocionado por la aparente avalancha de noticias recientes que están viniendo, no precisamente del espacio exterior, pero sí sobre él. La más llamativa para mi gusto, quizá, no resulta un logro espectacular, pero me resulta muy significativa: La primera nave espacial totalmente privada alcanza la órbita. Nada de misiles rusos reconvertidos, nada de tecnología donada por el gobierno: Toda la construcción, el diseño, la tecnología, ha sido totalmente desarrollada por una compañía privada: 550 personas. Hasta el momento, la empresa espacial involucraba invariablemente grandes esfuerzos de una o más bien, varias naciones, millones de euros, miles de personas y numerosísimas vidas perdidas. Así las cosas, que una empresa privada de pequeño tamaño haya puesto su nave en órbita es un hito, en mi opinión, histórico.
Pero no es lo único que ha llamado mi atención últimamente… Tenemos (la primera persona del plural es un decir) una nave que acaba de pasar a apenas 200 Km de Mercurio, proporcionando unas espectaculares imágenes de zonas nunca antes vistas del planeta.
Desde el punto de vista teórico tampoco está la cosa para aburrirnos… Las teorías astrofísicas no cesan de ofrecernos vistas cada vez más exóticas del universo que nos rodea, como la posibilidad de que la tierra esté atrapada en una burbuja espaciotemporal particularmente poco densa (lo que engañaría nuestra percepción sobre la tan traída y llevada aceleración de la expansión del universo), o el hecho de que parece ser que los agujeros negros son más pudorosos de lo que pensamos: Las simulaciones parecen descartar objetos tan exóticos (e interesantes) como las singularidades desnudas.
Y no sé vosotros, pero yo estoy ansioso por empezar a recibir noticias sobre los resultados del LHC, cuando consigan ponerlo en marcha. ¿Supersimetría? ¿El esquivo Bosón de Higgs? Sin olvidar la divertida polémica sobre el fin del mundo. Parece que con tanto hablar de los miniagujeros negros y el apocalipsis de alta densidad que nos esperaba, a nadie se le había ocurrido que los 700.000 litros de helio líquido superfluido son un Condensado de Einstein-Bose, que en ciertos experimentos que involucran fuertes campos magnéticos, los BEC tienen tendencia a explotar con sorprendente violencia, y que el helio líquido superfluido se usa para… refrigerar los potentísimos imanes del LHC. Nota humorística, aclaro, ya que considero las teorías del apocalipsis desatado por la ciencia tan divertidas como un capitán de transatlántico rechazando cruzar el charco por miedo a caer por el borde del mundo.
Por cierto, todas estas historias, via Slashdot.







