Puestos a hablar de trastos en este blog, creo que no podría pasar sin hablar del que uso a diario entre otras cosas para escribir esta entrada… Un Dell Inspiron 1720. La verdad es que no creo que mi mujer y yo seamos los únicos que nos enamoramos de él cuando lo vimos en la página de Dell, porque con este equipo han tenido unas bonitas roturas de stock y le costó más de un mes llegar a casa.
Se trata de un equipo portátil de 17” destinado a usuarios domésticos. El nuestro lleva un Intel Core 2 Duo T7300 a 2 GHz, caché de nivel 2 de 4 MB y FSB a 800 MHz, 2 GB de memoria DDR2 667 en configuración de doble canal, pantalla panorámica de 17” Ultrasharp de 1.920×1.200 píxeles con TrueLife, tarjeta gráfica NVIDIA 8600M GT de 256 MB, un disco duro SATA de 7.200 rpm con 136 GB de capacidad, lector/grabador DVD+-RW de doble capa, tarjeta mini inalámbrica Intel Pro/Wireless 3945 con soporte para los estándares 802.11 a/g, batería de 9 celdas de 85 WHr, cámara de 2 mega píxeles integrada y micrófonos digitales duales. Lleva además soporte USB 2.0 (5 puertos), IEEE 1394a (FireWire), módem telefónico y tarjeta de red ethernet 10/100, un slot Express Card de 54 mm, salida VGA y S-Video y 2 entradas para auricular y entrada de línea estéreo. Un cañón, vamos. Ah… Y viene con Windows Vista, sí o sí.
Las opciones que ofrecen Dell son bastante más amplias, claro… Los alérgicos a los fríos datos y los que hayan tenido más que suficiente con el párrafo anterior, pueden saltarse este: La gama de procesadores va del T5250 a 1,5 GHz con 2 MB de caché de nivel 2 y FSB a 667 MHz hasta el T7700 a 2,4 GHz con 4 MB de caché L2 y FSB a 800; se pueden montar hasta 4 GB de RAM (poco útil para un Vista de 32 bits); se puede elegir la tarjeta gráfica entre la pírrica Intel GMA X3100, la más que razonable NVIDIA 8600M GS de 128 MB y la estrella, NVIDIA 8600M GT de 256 MB; los discos duros pueden llegar a 500 GB en unidades SATA duales (pero ojo, de 5.400 rpm por defecto en todas las opciones), la pantalla se puede elegir entre una de 1.280×800 píxeles, otra de 1.440×900 con TrueLife y la obscenamente sexy UXGA de 1.920×1.200 píxeles y TrueLife; se puede montar desde un combo CD-RW/DVD hasta Blu-Ray; hay como cinco opciones de red inalámbrica incluyendo Wireless-N, batería de 6 o 9 celdas y a mayores se le puede poner BlueTooth y una sintonizadora de televisión externa. El sistema operativo, Windows Vista en los tres sabores estándar para usuarios domésticos: Home Basic, Home Premium y Ultimate.

Hasta aquí, nada que no diga la página oficial; pero como llevo ya un mes dándole caña a este, creo que puedo hablar con cierto conocimiento de causa sobre él
. Lo primero que llama su atención es su tamaño… A mí me gusta llamar ‘portables’, a este tipo de ordenadores… Es infinitamente más fácil de transportar que cualquier sobremesa, pero desde luego no es el compañero de viaje ideal: el nuestro está entre 3,5 y 4 Kg. y sus medidas son 39,4 cm de ancho, entre 3,9 y 4,4 cm. de alto y un fondo de 29,3 cm. al que hay que añadirle unos 3 cm. porque la batería es de 9 celdas (esa sorpresa me la llevé al abrir la caja). En resumen, que es mejor descartar el maletín de transporte y decantarse por una mochila de buena calidad para llevarlo sin sentir el aplastante peso de su potencia.
El nuestro es negro estándar (mate), principalmente porque en el momento de pedirlo elegir cualquier otro color te añadía tres semanas a la ya de por sí larga espera (los colorines han hecho estragos entre los compradores), pero hay 8 brillantes colores entre los que elegir, de los cuales mis favoritos eran el amarillo o el rojo, más que nada por evitar el blanco que, aunque posiblemente es el más bonito, me tiraba demasiado a Apple. Aunque bien pensado, en amarillo podría parecer que yo en realidad quería un Asus Lamborghini y en rojo un Acer Ferrari, así que al final creo que lo mejor ha sido el negro, porque los demás colores me dan un poco de grima; el rosa, en particular, es memorable.

Nada más abrir la tapa descubrimos un interior con acabado en color aluminio, con teclado extendido y un touchpad con barras de desplazamiento, presidido por el botón de encendido y un botón para el Media Direct que pasa bastante desapercibido. A la derecha, cinco testigos con LEDs azules para el encendido, el acceso a disco, la batería, el WiFi y el BlueTooth, los tres primeros visibles desde el lateral a tapa cerrada. Y situados en la parte delantera, también visibles a tapa cerrada, siete botones para control de medios. Funcional, sobrio y elegante. La impresión general es, además, de robustez y resistencia.

Pero lo mejor viene ahora, claro… El rollo design mola y tal, pero al fin y al cabo queremos que nuestra pasta rinda. En encendido la primera sorpresa es lo extremadamente silencioso que es; tanto que pensé que no estaba funcionando. El arranque es ágil, algo llamativo para un equipo con Windows Vista y en cuanto arranca el Aero la pantalla UltraSharp se descubre en todo su esplendor; no en vano, mi monitor principal de trabajo en la oficina es un 24” panorámico que tiene la misma resolución que esta bestia 7 pulgadas más pequeña. Es difícil hacerse una idea de la escala de las ventanas, diálogos e imágenes porque una página web queda empequeñecida en su interior. Daño colateral: Las fuentes se ven tan pequeñas que si no las aumentamos corremos el riesgo de pillarnos unos buenos dolores de cabeza. No me cansaré de decirlo: La resolución es fantástica; esta pantalla ha provocado comentarios de admiración en todos los que la han visto, y estoy hablando de gente que trabaja a diario con juguetes profesionales caros.
El rendimiento del equipo es más que razonable, aunque sin duda luciría bastante más en XP; de hecho, durante las primeras semanas estuve investigando la manera de instalarlo, ya que como el equipo no se monta con Windows XP, Dell no da soporte de algunos controladores para este sistema operativo. Esto es un gran problema especialmente con la tarjeta gráfica, ya que los drivers genéricos de NVIDIA no se instalan y es necesario usar los de Dell. Que no cunda el pánico: LaptopVideo2Go viene al rescate con sus drivers modificados. Un gran sitio que desconocía
.
Volviendo al tema de instalar XP, al final la solución fue menos radical: Deshacerme de la suite de seguridad de McAfee que viene con el equipo. El incremento del rendimiento fue brutal, hasta el punto que me hace preguntarme cómo es posible que Dell instale un software que daña tanto el rendimiento de este equipo. El sustituto fue un antivirus que considero de lo mejorcito del momento en mi experiencia personal: el Avira AntiVir: Pasa desapercibido, es muy poco intrusivo, se actualiza automáticamente y con frecuencia y es gratuito durante un año. Además, como he podido comprobar, en Vista funciona tan suavemente como en XP. Resultado final, Windows Vista funciona con sorprendente suavidad con el Aero activado.
En cuanto a la gráfica (uno de los atractivos más grandes, junto con la pantalla, que tenía este equipo para mí), mis impresiones iniciales son realmente positivas: Tras probar un par de demos de NVIDIA (Adrienne y Smoke), la demo de Quake Wars, la demo para DirectX 10 de Lost Planet, el Flight Simulator X y la build actual del proyecto en el que estoy trabajando, puedo decir que la tarjeta (y el equipo) es más que adecuada para jugar con buen detalle y un framerate elevado. Algo curioso que merece la pena comentar de la tarjeta es que es la responsable de una de las mejores puntuaciones en la evaluación de la experiencia Windows y también, de la peor… La buena viene en rendimiento para juegos y aplicaciones 3D (5,1) y la mala, en el rendimiento con Aero de Windows (4,5). Que una GeForce 8600M GT marque el punto mínimo de la evaluación de este equipo habla por si solo…

Las aplicaciones ofimáticas habituales van como un tiro y el software de diseño gráfico y retoque fotográfico están como en su casa en un escritorio de esta resolución y semejante calidad de imagen. Nota al margen, la versión de evaluación de la suite CS3 de Adobe tenía un extraño problema: Largos periodos sin responder al abrir cualquier archivo; un problema que, según he podido leer en distintos foros, no es demasiado raro en Windows Vista.
La batería de 9 celdas que escogimos ha resultado ser una buena adquisición: Una noche, tras llevar unas horitas machacando teclado y gráfica con el Quake Wars a 1440×900 en nivel de calidad alto, descubrí que no había enchufado el equipo y la batería estaba aguantando el tirón, incluso aunque tengo configurado el perfil de energía a rendimiento máximo (tonterías con mis ciclos de CPU, las justas). En cuanto a los discos, mi elección de disco de 7.200 rpm parece acertada y aunque no puedo hablar de los 5.400 rpm, este va como un tiro y no hace ni un ruido… Algo en la tónica del equipo en general que como ya dije, es increíblemente silencioso.
Para redondear, la salida de aire lateral (en la izquierda) parece cubrir las necesidades del equipo con soltura y aunque a veces éste puede llegar a calentarse notoriamente, no es nada que no haya observado en otros equipos de muchas menores prestaciones y realizando tareas mucho menos pesadas que gestionar un par de horas de partidas en red con DirectX 9 en todo su esplendor.
En resumen, creo que puedo darle el mejor veredicto que se me ocurre… Estoy extremadamente satisfecho de que lo hayamos comprado y espero que nos siga dando tan buen servicio por mucho, mucho tiempo.
